La
casa de la calle Treinta y Tres 317, en la que Juana
de Ibarbourou vivió su infancia y su
juventud atesora hoy muebles y objetos que pertenecieron
a la poetisa.
La
higuera debajo de la cual escribió varias
de sus obras, aún permanece como fiel testimonio
de una época que tuvo a Juana como principal
exponente.
La
Asociación de Escritores de Cerro Largo,
a cuyo frente se encuentra la Profesora Ethel Dutra,
incansable figura en la tarea de mantener vivo el
recuerdo de Juana, administra la Casa con el respaldo
permanente de la Intendencia que la recibió
de manos del Ministerio de Educación y Cultura
en la persona del Ministro Dr. Antonio Mercader
el 4 de Julio de 2001.