Sobre
la línea de división horizontal aparece
una faja disminuida , cargada de una decoración
nativa y sobre la línea vertical de partición
inferior se ve un palo que representa un marco fronterizo
cargado de cinco cartelas que contienen respectivamente
una cruz, un león, un castillo, otro león
y otra cruz.
El
primer cuartel ostenta, en campo de azur, un
sol cuyos rayos (dieciséis en total, ocho rectos
como puntas de lanza y ocho ondulantes en forma
de llamas) tocan los bordes del cuartel. Moviente
de la faja y brochante sobre los rayos inferiores
del sol, aparece una cadena de carros que el autor
del escudo explicó así: “El
Cerro Largo, inconfundible por su amplia y severa
línea y por la singular ornamentación
que le da el Guazunambí. El Cerro Largo como
signo de fortaleza inquebrantable asentado por la
naturaleza en nuestra tierra como un castillo, para
cuidarla, embellecerla y dignificarla. Nuestro departamento
a su sombra adquiere su nombre”.
En
los dos cuarteles inferiores lucen, respectivamente,
ambos en campo de plata, las armas del virrey
don Pedro de Portugal y Villena, a quien se debió
la fundación de Melo y un emblema formado
por armas indígenas que se cruzan en aspa
y cruz. Ambos motivos históricos, el escudo
del funcionario español y los elementos de
procedencia aborigen, se ensamblan al motivo geográfico
y toponímico del primer cuartel con el obvio
propósito de formar un conjunto emblemático
representativo del departamento.
Al
mismo tiempo, la presencia del sol y los esmaltes
elegidos para los cuarteles - azur - son según
el memorando de Monegal, un “sello que acredita
dignidad de uruguayos, los colores de la bandera
patria”.